Cómo trabajo
El objetivo no es dejar de sentir emociones difíciles, sino comprender qué nos están intentando mostrar.
Empezamos por tu historia. Muchas de nuestras formas de querer, de protegernos y de reaccionar se aprendieron en los primeros vínculos, y siguen activas hoy aunque ya no nos sirvan. Entender su origen quita peso a la culpa y abre espacio al cambio.
Aquí no hay juicio: miramos lo que te pasa con interés genuino y con amabilidad. Avanzamos a tu ritmo, sin respuestas correctas ni plazos que cumplir, y lo que surge en sesión se va integrando poco a poco en tu día a día.
Para ello, iremos utilizando distintas herramientas según lo que vaya surgiendo en cada momento.